|
|
November 26
|
|

Qué malo es el miedo, ¿eh? Los seres humanos no estamos preparados para el miedo, no nos sabemos comportar con dignidad. No hay más que ver la cantidad de gilipolleces que hacemos cuando tenemos miedo.
Porque vamos a ver, tú estás por la noche en la cama y oyes un ruido extraño, ¿y qué haces? ¡Te tapas con la sábana! ¡Muy bien! ¿Qué pasa, que la sábana es antibalas? ¿Que si viene un malo con un cuchillo no va a poder atravesarla, se le va a doblar la hoja? ¡Hombre, por favor!
¿Y cuando nos da por mirar debajo de la cama? ¡Hombre, que ya tenemos una edad! Además, suponiendo que haya un asesino debajo de la cama, ¿qué ganas mirando? ¡Que te mate antes! Muy bien, fantástico. ¿Se imaginan que un día nos encontrásemos a alguien debajo de la cama? ¿Qué le diríamos?: -Buenas nocheeees... ¿Qué? Asesinando, ¿no? -A ver, hay que ganarse las lentejas. -¡Pero hombre de Dios! Salga de ahí que se va a quedar frío. Ande, suba, que va a coger asma con tanta pelusilla. Máteme en la cama, que estará más cómodo.
Otra reacción estúpida ante el miedo es mirar dentro del armario, que ya es el colmo. Porque, vamos a ver ¿a alguien le cabe un señor dentro del armario? Pero si el día que planchas no sabes dónde meter toda la ropa, ¿cómo se va a meter un tío ahí dentro? Otra situación. Oyes un ruido raro en casa y te levantas, 'acojonao', en calzoncillos, y preguntas: -¿Hay alguien? ¿Pero qué crees, que si hay alguien te va a contestar? Lo mejor es cuando llegas a la conclusión de que si hay alguien sólo puede estar detrás de la puerta del cuarto de baño, porque lo demás ya lo has registrado y, ¿qué haces? Asomas la cabeza poco a poco, más que nada para que, si hay alguien, te dé a gusto. ¡Ay!
Otra. Vas en un coche y, de repente, el conductor empieza a correr como si fuese Carlos Sainz, pero sin Carlos y sin Sainz, y tú acojonado. ¿Qué haces? Lo normal, protegerte: te agarras a la asita de plástico que hay encima de la puerta. Ya se puede estampar si quiere, que tu vas cogido a la asita... En esta situación, las madres lo que hacen es que se agarran al bolso y se lo ponen delante, como si fuera un airbag.
¿Y cuando vas en bicicleta bajando una cuesta y aquello se embala? ¿Qué es lo que se te ocurre? Quitar los pies de los pedales. ¡Muy bien, muy inteligente! Cuando te descontrolas del todo, sueltas también las manos del manillar. Eso es. Pero ¿qué crees que va a pasar? ¿Que vas a salir volando como E.T.?
Cuando nos van a poner una inyección, ¿qué hacemos? Poner el culo tan duro que la aguja rebota. Sabemos que duele más, pero no podemos evitarlo. Y es que el miedo nos incita a hacer una idiotez detrás de otra: tienes que bajar al garaje y no hay luz. Empiezas a pensar en fantasmas o en si habrá alguien escondido y, ¿qué haces? Cantar. ¡Miedo, tengo miedo, no lo sabes tú muy biebebeben! Eso es, da más datos. Lanza una bengala.
¿Y qué pasa si vas por la calle y de pronto ves a alguien y piensas que te va a atracar? Pues te cambias de acera. Seguro que si es un atracador, pensará: "Mierda, otro que se me ha cruzado de acera, qué nochecita llevo". Pero ¿por qué hacemos esto? ¿Qué pasa?, ¿que los atracadores sólo atracan en la acera de los pares? ¡Ay!
El otro día iba en el ascensor con una mujer a la que no conocía de nada y de repente el ascensor hizo un extraño: "Brramb". ¿Y qué hizo la señora? ¡Agarrarse a mí! Es una reacción típica de las mujeres. Deben de pensar que los hombres no caemos cuando se descuelga un ascensor.
No hay que olvidar que unidas a nuestras reacciones estúpidas están las que tiene el cuerpo por su propia cuenta. Una de ellas es temblar. Si por ejemplo hay un ladrón en casa y nos escondemos debajo de una manta, el hombre no tienen problemas para encontrarnos. Nos ponemos como un móvil en posición vibrador.
Otra reacción estúpida es la de quedarte paralizado. Si viene un coche hacia ti y está a punto de atropellarte, esto es todo lo que se le ocurre a tu cuerpo, quedarse quieto.
Más reacciones que tiene el cuerpo por su cuenta: gritar. Claro que sí, muy lógico. Si estás friendo un huevo y se te prende la sartén ¿qué se te ocurre? Gritar. Te pones a gritar como un loco: -¡¡Que se me queman los huevos!! Y si viene otra persona, se une a ti con sus gritos: -¡Que se te queman los huevos! Pero ¿qué pretendemos? ¿Apagar el fuego a gritos? ¡Hombre, por favor!
Y luego está lo de cagarse de miedo. ¿Habrá algo más estúpido y más inútil que cagarse de miedo? Bueno, sí, morirse de miedo. Ahora, eso sí, ¡que me esperen muchos años!
|
| November 14
|
|


El otro día tuve que ir a recoger a mi sobrino al colegio. Y me quedé alucinado. ¿Se han fijado en cómo salen los niños de la escuela? Es algo espeluznante. Salen despavoridos, corriendo en cualquier dirección, como endemoniados, empujándose y gritando... como huyendo de algo, que piensas: ¿qué les harán ahí dentro?
Yo recuerdo que de pequeño no salía del colegio de esa forma tan violenta. Francamente, yo la mayoría de las veces... ni entraba. A mí me decían: - Enriquito: si quieres ser un hombre de provecho, vas a tener que estudiar un poco más. Y yo les decía: - Vale, pero si no quiero serlo, ¿puedo seguir como hasta ahora?
Pero a ellos les da igual, te cargan con un mochilón... ¡así de grande!, y te dicen que todo eso te lo tienes que meter en la cabeza... ¡Pero qué empeño en meterme cosas en la cabeza! ¿No se dan cuenta de que no cabe?
Además, en el colegio se aprenden muchas cosas inútiles. Por ejemplo: ¿para qué se tiran tres meses enseñándote a diseccionar una rana? Coño, ¡que te enseñen a pelar una gamba!
¿Y las matemáticas? Para empezar, te enseñan los conjuntos: estaban los conjuntos conjuntos y los conjuntos disjuntos. Muy bien, me ha sido muy útil en mi vida saber esto.
Ahora, el que cambió mi vida fue el conjunto vacío: le enseñaba las notas a mi madre y ella me decía: - Enriquito, ¿y este cero en matemáticas...? - Mamá, no seas antigua, esto no es un cero, es un conjunto vacío.
Luego te enseñan a sumar, restar, multiplicar, dividir.. Y dices: "Ahora me enseñarán a pedir un crédito en el banco..." Pero no. Lo que te enseñan es la raíz cuadrada... ¡Ay, amigos! ¡Qué gran tema la raíz cuadrada! ¡Lo bien que me ha venido a mí saber calcular la raíz cuadrada...! Sin ir más lejos la he usado... nunca. Francamente, ¿a ustedes no les parece que ha llegado el momento de plantear este asunto al Gobierno? La raíz cuadrada tendría que ser voluntaria, como la mili. Y luego llegaba el profesor y decía: - Chicos, os voy a poner unos problemas. Pues... cojonudo: Llevo una mochila de ocho kilos, me llaman Carabesugo, me roban el bocadillo... ¡Y encima viene este tío a ponerme más problemas! Y dictaba: - Si Pedrito tiene seis manzanas, viene su hermana y le quita dos, viene su primo y le quita otras dos y luego el perro se come una... ¿Cuántas manzanas tiene Pedrito? Pues no lo sé, pero, francamente, si quiere mi opinión... Pedrito es gilipollas.
Otra cosa que te enseñaban era el latín y el griego, las lenguas muertas... ¿A ustedes les parece bien que les enseñen lenguas muertas a los niños? ¡Con razón por la noche no pueden dormir!
¿Y la sinalefa? ¡Eso tiene que ser una guarrada! Yo me negué a estudiarla... Y hablando de cochinadas: también te enseñaban los gases nobles... Mire usted, a mí me parece muy bien que los nobles se tiren sus gases como todo el mundo, ¿pero es necesario estudiarlos?
La clase de música... Muy bien, en casa no te dejan gritar ni jugar al balón en el pasillo, pero puedes soplar la flauta hasta que se te salgan los higadillos. Y tu madre ni mu... Total para aprender a tocar "Debajo un botón, ton, ton..."
Por no hablar de la clase de gimnasia... ¿De qué te va a servir en la vida saber dar una voltereta? ¿Y saltar el potro? ¿Se imaginan que en un debate entre Aznar y Zapatero Aznar dijese: "Señor Zapatero, usted va a subir las pensiones y va a bajar la gasolina, pero, ¿sabe saltar el potro...? Déjese de demagogias... Salte el potro señor Zapatero, salte el potro"?
La única vez que yo estuve atento en el colegio fue cuando explicaron la reproducción humana. Aunque tampoco me sirvió de mucho: primero te hablaban de un guisante... después de unas abejas que salían de su colmena y llevaban el polen por ahí.. Y luego te enseñaban unos dibujitos de una pareja en pelotas... Que yo pensaba: ¿Y aquí quién de los dos tiene el guisante...?" Pero ahí no se acababa el follón, porque yo sabía que había una cosa que se metía en algún sitio... Y además estaba la cigüeña... Con lo que me fui a mi casa pensando que la reproducción humana consistía en que una cigüeña metía un guisante en una colmena y una abeja lo esparcía... Muy bien... Yo no quiero molestar, pero entonces. ¿para qué me sirve a mí la polla?
En fin, amigos, que según lo que nos enseñaban en la escuela, un hombre de provecho es un tío que habla lenguas muertas, come guisantes, da volteretas y toca la flauta... ¡Coño, este tío es Kung Fu!

|
| November 10
|
|

Se dice que la Iglesia no se adapta a los tiempos. ¡Y a mí me parece muy bien!
Porque, seamos sinceros, la Iglesia se ha modernizado poco, pero cada vez que lo hace pierde parte del glamour que ha tenido siempre. Sí, porque la Iglesia es la institución más glamourosa que existe, después de un servidor, claro.
La Iglesia siempre ha sido puro glamour: esos cálices dorados, esos ábsides churriguerescos, esos cirios de dos metros… ¡Todo marca Christian… Dior! ¡Si es que es todo divino! Bueno, y esos, ángeles… con esas plumas. Porque dirán que los ángeles no tienen sexo, pero pluma…
Mira si la Iglesia tiene glamour, que cuando hacen ejercicios… ¡son ejercicios… espirituales! ¡Para no sudar! Porque sudar es una ordinariez… ¡Y esa agua bendita a la entrada del templo, que la gente se la pone así… como si fuera Chanel…! ¡Es fenomenal! Y esa megafonía… con esa voz que sólo tienen los curas, reverberando por toda la iglesia: - Queridos hermanos… anos, …anos, …anos….
Pero a mí lo que más me subyuga de la misa es ese momento Teresa Rabal: “Me pongo de pie, me vuelvo a sentar… porque a los oficios vamos a jugar…” ¡Si es que con tanto levantarse y sentarse se te queda un culo maravilloso…! Es un aeróbic divino. ¡Pero, cuidado! ¡Porque la Iglesia empieza a tener preocupantes síntomas de desglamourización.
Antes la Iglesia sólo anulaba el matrimonio a la gente con mucho glamour, como Carolina de Mónaco. Porque esta gente pide la nulidad, para casarse con un príncipe, o con un marqués… Y claro, en un vulgar juzgado, no te vas a casar con un marqués. Pero ahora… le van a dar la nulidad a Rociíto, para que se case con un… con un… ¡Con un Fidel! ¿Pero qué título es ése? ¿Marqués de Collarín?
La Iglesia está perdiendo glamour, verdaderamente. Ya es casi imposible asistir a una de esas maravillosas misas cantadas en latín… Ahora lo que hay es una panda de catequistas, ¡con esos jerséis con coderas!, tocando la guitarra: “Santo, santo, santo, santo es el señooooor…” Luego la gente se queja de que Dios no escucha… No me extraña, si es que debe de llevar tapones en los oídos.
Pero lo que ya es mucho son los curitas de ahora… ¿Ustedes se acuerdan de lo guapo que estaba Richard Chamberlain en el Pájaro Espino, con su alzacuellos? ¡Me lo van a comparar con la pinta que llevaba Andrés Pajares con esos vaqueros de Zara! ¡Ay, Señor, Señor! Si parece Ortega Cano de andar por casa, “con batín de franela”, es como si el conde Drácula apareciera en chándal.
Por eso la gente ya no va a misa más que cuando hay una boda. Y claro, ahí es cuando los curas tienen que aprovechar para meterle al pueblo todos los mensajes juntos. Yo estuve en la boda de Cayetano Rivera, el hijo de Carmina, y el cura empezó a soltar mensajes locos en el sermón: -… La juventud está enferma… Tres de cada diez jóvenes están deprimidos… ¡Pues serán los tres que siguen viniendo a misa!
¿Y qué me dicen de las monjas de ahora? Porque las de antes… ¡Aquellas monjas “ala delta”! Que parecían que iban a echar a volar… Pero hay que reconocer que aquellas monjas tenían glamour, con esa toca blanca enroscada… ¡Podían ir a las carreras de Ascot! Y con aquellos hábitos negros hasta los pies… Que daban terror, ¡que es lo que tiene que dar una monja! Ahora, las monjas siguen metiendo miedo, ¡pero por esa toca horrible que llevan por los hombros! Una toca utilitaria como de ir a hacer recados… Con la falda por debajo de la rodilla y esas medias tan tupidas que no sirven ni para un atraco, porque te las pones en la cabeza y no ves nada. Eso sí, ya te pueden disparar, que las balas rebotan.
Pero el que más glamour ha perdido es el Papa. Que ha dejado el púrpura y va siempre de blanco, ¡y en esa horterada de papamóvil! ¡Si parece el camión de los helados, con el heladero dentro! Los papas de antes iban en carroza o en cochazo, y cuando se bajaban, no andaban con los pies como todo el mundo. Los papas siempre iban a hombros de la guardia suiza, a la sillita de la reina. ¡Eran auténticas reinonas! Ahora, el Papa no sólo pisa el suelo, sino que se lanza sobre él, ¡y lo besa! ¡Y se revuelca! ¡Vamos, yo creo que podría trabajar de Boris Izaguirre en Crónicas Marcianas! Y en el fondo, fondo, fondo del armario, prefiero que la Iglesia no me deje casarme con mi novio porque, si van a cantar esos catequistas con coderas, prefiero seguir viviendo en pecado.
La paz sea con vosotros.

|
| November 02
|
|


La gente se cree que la unificación de España la hicieron los Reyes Católicos. ¡Qué error más craso! La unificación de España la está consiguiendo King África. Me explico: tú entras en un bar y ves que aquello está que arde: - Pues el Príncipe se tendrá que casar con quien le toque… y punto. - Tío, tú eres gilipollas, el Príncipe que se case con quien le dé la gana. Y el otro: - ¡Eso! ¿Y si le da por casarse con Aramis Fuster? ¡A ver cómo metes esa cabeza en un sello!
Y cuando parece que se van a atizar, de repente suena: “¡¡¡Boooooooomba!!!” Y fin de la discusión… Todo el mundo bailando. Vamos, yo estoy seguro de que de repente suena en el Congreso “Bailarrrr, bailarrrrr, bailarrrr” y hasta Arzalluz y Mayor Oreja se ponen a hacer el peruano.

Yo creo que las canciones del verano tienen tanto éxito porque con el verano se reblandecen las cabezas y aguantamos un tipo de canciones que no soportaríamos en otra época del año. Ponte tú a cantar la Macarena en Semana Santa. Es que no pega: “Dale a tu cuerpo alegría nazareno, eiiii nazareno ¡¡¡amén!!!”
La verdad es que con todos los cerebros reblandecidos es muy fácil hacer una canción del verano, sólo hay que cumplir cinco reglas. La primera es coger una palabra cualquiera y repetirla muchas veces…. “Chocolate, chocolate, chocolate, chocolate choco pum… de canela, de canela, de canela de ca pum” No me negarán que esto es fácil. Porque, digo yo: ¿cuánto se puede tardar en escribir “El chiringuito, el chiringuito, el chiringuito, el chiringuito…”? A lo mejor en el primer “chiringuito” tardas seis horas… Pero después la cosa va rodada.

Bueno, y si encima no se entiende lo que dices, éxito seguro… “Uka, chaka, uka, uka, uka, chaka….” O la de El Puma: “Numerán, numerán, viva la numeración...” ¡Pues vale! O esa otra que dice: “Guachi meri counson, chupi pa’ ti, chupi pa’ mí… ¡Sopa de caracol!” ¿Chupi pa’ ti, chupi pa’ mí? Esto tiene que ser un sesenta y nueve. Sesenta y nueve… Ahora entiendo por qué El Puma dice “viva la numeración”… ¡El muy guarro!
Y, hablando de El Puma, la segunda regla: Una buena canción del verano tiene que tener animal: el tiburón, el gorila, los pajaritos… la lambada. ¡Sí, la lambada! Vale, la lambada no es un animal, pero bailándola te ponías hecho un burro. Y, además… la lambada en el título tiene la letra “b” que esto es otra cosa que ayuda mucho a que la canción sea un éxito: el cumBo, el mamBo, el BimBó, la BamBa, la BomBa… El Venao, todas con “B”.
La regla número tres: Tiene que tener baile. Pero ¡Cuidado! Como la gente con el calor está medio atontá y tiene la cabeza fofa, los bailes tienen que estar muy bien explicados: “Izquierda, izquierda, derecha, derecha, delante, detrás, un, dos, tres” ¡Toma ya! Y Nacho Duato matándose a hacer coreografías para esto. O esta otra: “Una mané en la orejé y la otra mané en la rodillé de tu compañeré” Y luego dicen: “… que lo baile, que lo baile…” Pero, ¿cómo lo voy a bailar si parece el Gernika?
Claro, que para baile, el de la Macarena, que hasta Clinton lo utilizó en su campaña electoral… Aunque yo creo que la Macarena no triunfó por el baile, sino por el grito “¡Aaaaá!” Ese grito sacaba el garrulo que todos llevamos dentro, fue un regreso a Atapuerca. El grito de la Macarena se convirtió en un mantra. ¿Se acuerdan de aquella época? La gente se miraba y hacía “¡Aaaaá!” Ricos y pobres se miraban y “¡Aaaaá!” Monica Lewinsky entraba en el despacho oval y… “¡Aaaaá!”. Yo es que soy fan de Monica Lewinsky, me gusta todo lo que hace…
Y la quinta regla es que suena a todas horas por la radio… Que pongas la emisoria que pongas no se oiga otra cosa, que parece que han dado un golpe de estado. Otra forma de comprobar que ésa es la canción del verano es pillarle mucha manía y luego sorprenderte a ti mismo tarareándola mientras estás… yo que sé, operando a un paciente. La enfermera te dice: - ¡Doctor, que se nos va! ¿Qué piensa hacer? - ¿Yo? “Baila, baila, bailando va, baila, baila, bailando ¡eh!”

Pero, sobre todo, la canción del verano tiene que ser en castellano. Porque Georgie Dann, que es francés, canta en castellano. Rafaella Carrá, que es italiana, canta en castellano. Y King África, ¿qué es…? ¿De dónde coño es King África? Bueno, da igual, pero canta en castellano…
Si es que el idioma lo pone a huevo. ¿A ver en qué otro idioma rima calor con amor, playa con toalla y orilla con sombrilla? En ninguno. Por ejemplo, playa en noruego es fiordo. ¿A ver quién tiene cojones de rimar fiordo con toalla?

|
| October 28
|
|
Un hombre y una mujer pueden ir juntos a muchos sitios. Pueden ir juntos al cine. Pueden ir juntos a la playa. Pueden ir juntos al Sáhara o a Soria. Hasta pueden irse juntos a la cama. Pero donde jamás, jamás, jamás deben ir juntos es... de compras. No. En eso somos incompatibles. Yo, porque no lo aguanto. Ella, porque dice que la estreso. ¡Qué la estreso!
De entrada, te engaña:
-Cariño, no vamos a tardar anda...
Y te tiras seis horas de compras.
Luego, te asusta: vas con ella por la Gran Vía y de repente...¡Abducción! ¿Dónde está? Miras a un lado y a otro...¡Ha desaparecido! Cuando la encuentras está como Spiderman, pegada a un escaparate:
-Pero mira qué suéter...
Los hombres somos diferentes. Nos interesan las cosas prácticas, útiles, realmente indispensables. Yo que sé: barbacoas, un gato para el coche, una caja de herramientas con setenta y tres tipos de destornilladores, ¡un cortacésped! Sí, vale, no tengo jardín, ¿y qué? ¡Es tan bonito! Me lo llevaría a casa para pasarlo por la moqueta: "Ueeeeeeeeggg...Ueeeeeeegggg".
Pero ellas no nos entienden:
- ¿Qué miras? Te paras en unos sitios... Y no nos entienden porque las mujeres van de compras, y los hombres vamos a comprar. Y no es lo mismo. Comprar es:
"Deme usted dos clavos del seis". E ir de compras es:
"sólo tengo siete horas para las trescientas treinta y nueve tiendas de este centro comercial y tengo que verlas todas" ¡Y luego soy yo el que la estreso!
Una mujer puede estar toda una tarde de compras sabiendo de antemano que no va a comprar nada. Entra en la boutique y dice:
-Quiero probarme ese vestido, ése y ése.
Y va de camino al probador va lanzando mensajitos:
-Lo veo un poco pequeño de arriba, y éste me va a hacer bolsas...
La dependienta se percata de que va de farol, y pone cara de odio. Pero a ella le da igual, y se prueba media tienda. A la hora y media, sale dejándoles todo como si hubiesen entrado los bomberos, y nada más pisar la calle comenta:
-Nunca compro en este sitio por lo bordes que son las dependientas...
Un hombre jamás hace eso. En cuanto te pruebas tres cosas, te sientes culpable; el dependiente también lo sabe, y se aprovecha de ti:
- Sí, sí, la chaqueta me gusta, pero es que creo que le valdría a Pavarotti. - ¿Que se la ve grande? No, hombre, grande no, es amplia, pero es su talla... usted es que es ancho de hombros, se nota que hace pesas, ¿eh? - ¿Quién yo? - ¿No? ¡Quién lo diría! Cruce así los brazos, ¿a que no le tira? ¡porque es su talla! - ¿Y una tallita menos? - No, sólo me queda esa talla, tengo que recibir, pero le quedaría pequeña... Y con esa chaqueta lo que le queda que ni pintado es cualquiera de estas dos camisas, llévese las dos, y esta corbata que le hace juego con los botones...
Si el dependiente es hábil te puede vender hasta tres chaquetas: una negra, una azul y una fucsia, por si vas a Miami.
Cuando un hombre va a comprar, lo que quiere es acabar pronto:
- Deme usted unos zapatos. - ¿Color? - Negros. - ¿Número? - Cuarenta y dos.
Ya está. Una mujer no. Si encontrara los zapatos en la primera tienda, se le estropearía la tarde.
Disfruta buscando:
- Quiero un zapato mixto destalonado, tacón cubano, rojo, pero muy rojo, con reflejos anaranjados...
¡Toma, búscalos!
De compras con una mujer, te conviertes en el hombre objeto.
Concretamente, en perchero: en la puerta del probador, sosteniéndole el bolso y el chaquetón, cargado con cuatro conjuntos y dos combinaciones. Ella se asoma y dice:
- Cariño, dile que te de una tallita más, y que si lo tiene en azul.
Pero eso no es lo peor de los probadores. Lo peor es saberte rodeado de mujeres desnudas de las que sólo te separa una cortina minúscula que se mueve continuamente. ¿Dónde miras para no parecer un guarro?
¡A las cortinas no! ¡A la dependienta tampoco! Te haces el aburrido. ¿Que está Claudia Schiffer en bolas en la cabina de al lado? ¡Y a mí qué! A mí lo que me pone es el fluorescente del techo.
Cuando los que nos probamos la ropa somos nosotros, peor:
- Te vas a probar éste y éste, y aquél, y si lo tienen en rojo, también.
Y se pasa el rato descorriendo la cortina del probador para que todo Dios te vea en calzoncillos. O te mete a la dependienta dentro y te miran ambas como forenses en una autopsia.
- Si es que como no tiene cintura y ha sacado el culo plano de su padre...Siempre tengo el mismo problema para encontrarle ropa. ¡Y yo la estreso! ¡Yo! Y después de comprar, ¿quedan satisfechas? ¡No! Se siguen parando en todos los escaparates:
- Mira estos zapatos con tacón carrete, y más baratos, no me tenía que haber comprado los otros, pero como tú me metes esas prisas...
Una película se acaba, los viajes al Sáhara o a Soria, también...pero si quieren ustedes saber lo que es la eternidad, no tienen más que ir de compras con una mujer.
Ahora, que yo no se lo recomiendo.

|
| October 25
|
|

Buenas noches. Quiero hablarles del amor, porque viniendo para acá me he encontrado a un amigo que se ha enamorado locamente, y está imbécil perdido.
Esto me ha hecho plantearme algunas cosas: ¿Ustedes no creen que debería existir una baja laboral por enamoramiento? ¿Acaso no te dan la baja cuando tienes depresión o cuando tienes estrés? Pues yo creo que si tú vas al médico y le enseñas un folio en el que has escrito cien veces "quiero a Marisa, quiero a Marisa, quiero a Marisa", está claro que estás enfermo y así no se puede trabajar.
Cuando estás enamorado no es sólo que te comportas como un idiota. Es que además piensas que eres especial, que las cosas que haces no las hace nadie más en el mundo. Aunque en realidad lo que haces es repetir las mismas tonterías que hacen todos los enamorados.
Por ejemplo: el teléfono se convierte en el centro de tu vida, lo descuelgas cada cinco minutos para comprobar que hay línea. ¿Pero qué te crees? ¿Que te van a cortar la línea justo en el momento en el que te tiene que llamar ella? Hombre, los de Telefónica tienen mala leche, pero no tanto.
Cuando por fin te llama te da un vuelco el corazón y te dispones a tener una conversación muy profunda:
- ¿Qué haces? - Nada.
Y así, dos horas de conversación profunda y otras dos para colgar:
- Bueno, pues cuelga. - No, cuelga tú. - Tú primero. - No, tú. - Contamos tres y colgamos los dos a la vez. - Uno, dos y tres. Y si cuelga ella, te quedas jodido y piensas que tú la quieres más. Y la vuelves a llamar:
- Oye, me has colgado. - ¿Pero no has dicho que contáramos hasta tres? - Sí, pero no tan rápido.
Todo cambia cuando estás enamorado. Tu escala de valores varía radicalmente. Por ejemplo, antes, el domingo se lo dedicabas al fútbol. Ahora te vas a comer con ella y la sobremesa se prolonga. Tú la miras, ella te mira, la coges de la mano, las seis de la tarde. Pero, por mucho que la quieras, eres un hombre. Y hay un momento en el no puedes más y te levantas: "Voy al servicio. No te vayas ¿eh?"
Y en cuanto no te vea , agarras al camarero y le dices "¿Eh, como va el Madrid tío?" Y con eso te quedas, porque cuando llegas al coche no puedes poner Carrusel Deportivo. No señor, estás enamorado. Hay que poner musiquita romántica. Una cinta que te has grabado especialmente para esa noche y que en un alarde de originalidad le has puesto el título de "Lentas".
Por cierto, el coche es uno de los sitios donde más se nota lo tonto que te has vuelto con esto del amor, porque por primera vez, en lugar de desear que se ponga en verde, quieres que cambien a rojo para darle un beso: "Uy rojo, muá".
Tampoco te importa que te piten cuando se pone verde, porque te sientes superior. Le haces una sonrisita a tu pareja y sigues. Y no te queda más remedio que volverte fino. Cuando estás enamorado practicas mucho el conocido deporte de aguantarte los pedos. ¡Pedos delante de ella ni uno! Ni en el cuarto de baño, ni en la cama, ni en ningún sitio. Y en cuanto bajas a la calle y te diriges al coche. "Brrrrrr". Vas a propulsión.
Cuando estás enamorado te comportas como un imbécil ya desde el primer momento en que la ves. Por ejemplo, si te enamoras de una chica en la biblioteca, en seguida se pone en marcha el juego de las miraditas...
Lees una línea, y la miras, pasas la página, y la miras, buscas un pañuelo, y la miras, te suenas los mocos y la miras... Y a veces, sencillamente la miras... Y es que no te atreves a acercarte... Te puedes tirar meses buscando esa frase que hará que ella caiga rendida a tus pies. Un día, por fin, la encuentras...: "Me acercaré y le diré...: Perdona ¿Te importaría no ser tan guapa, es que no puedo concentrarme en el libro". Entonces te levantas, vas hacia ella... pero cuando te acercas sólo eres capaz de decir: "¿Me dejas un boli? Es que se me ha gastado". Si te enamoras de una chica de fuera al separaros prometéis escribiros; y ella ya lo creo que te escribe. ¡Cartas de diez folios!... Pero te cuenta cosas de su vida en Ourense que a ti no te interesan para nada...
"Hola Paco, estoy en Ourense, está lloviendo... Acabo de llegar de clase de inglés, y estoy más aburrida... aunque el profesor es muy majo, es canadiense y lleva gafas" ¿Y a mi qué? Y de repente te pone: "Paco, tengo que dejar de escribir porque llegó mi madre" Y en la línea de abajo "Ya he vuelto, como te iba diciendo, lleva gafas..." Pues vale...
Sin embargo, nosotros cuando escribimos una carta vamos al grano: "Hola Petra: estoy caliente. Atentamente Gabino". Y ya está.
En fin, que me voy a pedir la baja porque he visto a una chica en la tercera fila y creo que estoy empezando a enfermar. Buenas noches.

|
| October 22
|
|

¿Han observado la cantidad de tonterías que se han inventado últimamente con el rollo de la higiene? Ahora ya no basta con lavarse con agüita y jabón. Ahora hay que ponerse desodorante, body milk, sales de baño, ¡hurgarse las orejas con bastones! Hasta ponerse una tirita en la nariz para arrancarse los puntos negros... Que digo yo: ¿eso no es racismo? Y es que no hay límites. El otro día voy a comprarme un cepillo de dientes y me dice el dependiente:
- ¿Cómo lo quiere, con cabezal basculante, con las cerdas redondeadas, con el mango flexible?
¡Coño, yo sólo quiero un cepillo! ¿Y el hilo dental? Otra tonteria. De toda la vida, cuando tenías algo entre los dientes te lo limpiabas con el carnet de identidad.... o con la capucha del boli Bic. Y no acaba ahí la cosa, ahora, después de lavarte los dientes ya no vale enjuagarte con agua, ahora te tienes que enjuagar con ese líquido verde, que me han dicho que se llama colutorio es para la boca?
Porque con tanto potingue es muy fácil equivocarse. Piensen en los desodorantes: hay desodorantes para la boca, desodorante para los sobacos, desodorantes para los pies. Anda que si te descuidas y te pones el de los pies en la boca... Te olería la boca a pies. A pies limpios, pero a pies.
Y es que la higiene es como la droga, te metes, te metes y cada vez necesitas más. Ya no basta con quitar la mierda que se ve, ahora hay que meterse dentro de la piel y atacar a las bacterias. Antes le preguntabas a una señora qué era una bacteria y se creía que "la bacteria" era el mote de una vecina. Ahora cualquier madre sabe que tiene que limpiar a su niño por dentro hasta dejarle los intestinos tan limpios de bacterias como el inodoro. Porque resulta que tenemos hasta flora en los intestinos. Que hasta aquí hemos llegado. ¿Flora, yo? ¡Con lo que yo como! Yo, si acaso, tendré fauna.
Lo que digo es que ya no basta con estar limpios, hay que estar higienicamente limpios. ¿Y quien la culpa de esto? ¡Pues las tías! ¡La higiene ha sido siempre una cosa femenina! ¿Que no? La prueba es que existe el "baño María". Pero ¿alguien ha oído hablar del "baño José"? Porque la tía domina el cuarto de baño, allí está en su territorio: no hay más que ver cómo se hace el turbante ese con la toalla cuando sale de la ducha, que piensas: "Colega , estás delante de la reina de Saba". Me pregunto dónde aprenderan a hacerse ese gorro tan perfecto. Yo lo he intentado y parezco Jomeini. Y luego se envuelven el cuerpo en otra toalla. Que ésa es otra.... ¿Cómo coño se sujetan las tías esa toalla para que no se les baje ni un milímetro?
No nos engañemos, nosotros no encontramos incómodos en el cuarto de baño. Porque el hombre, por mucho que se le hable de los limones del Caribe, si se moja, se encoge. Se encoge todo. A ellas, en cambio, hasta parece que les crecen las tetas. Las mujeres están tan agusto en el cuarto de baño que cuando terminan de ducharse, en realidad sólo acaban de empezar. Me explico.
El otro día me estuve fijando y mi chica tiene un monton de botes.Y se los pone todos: la mascarilla del pelo, el acondicionador, la crema reafirmante, la anticelulítica, la hidratante, la leche corporal, el Colacao.....Todo lo que pilla. Y cuando crees que ya ha acabado, vas al baño y le dices: -Pero , ¿todavía ahí? Y te suelta: -Si, ahora me estoy quitando las pieles muertas. ¡Las pieles muertas! ¡Las mujeres tienen pieles muertas! ¿Pero con quién acabo yo de echar un kiki, con el lagarto de V? Y ésa no es la piel más rara de las mujeres, también tienen piel de naranja. Por eso las mujeres se lavan a la piedra, como los vaqueros. A la piedra pómez. Que alguno pensará: ¿Quién será el tal Pómez?. Pues muy fácil, ¡el único tío que se pasa a todas las tías por la piedra! ¿Que no?
Las mujeres se lavan tan a fondo que hasta se compran unas bolsas enormes de algodones de colores en bolitas. ¿Para qué? ¡Pues para hacerse la prueba del algodón! Y luego hay que depilarse... Esto a mí ya me da miedo. El otro día entré en casa y oí: - Ah, ahhh.... Estuve a punto de coger el trabuco. Pero sólo se estaba depilando.
Entre unas cosas y otras resulta más barato invitarlas a cenar que se laven. Eso sí, cuando salen están perfectas, felices, guapísimas y te dicen: - ¡Venga, ahora tú! Y aquí empieza el ritual higiénico masculino: de entrada nos miramos en el espejo y hacemos posturitas, escondemos la barriga, nos miramos la pilila.... ¿Es higiénico? No,pero nos gusta. Y si en ese momento entra ella, para disimular, le enseñamos la pilila y hacemos "el elefante". Pero ella, sin inmutarse, te dice: - Perdona, chato, no llevo las lentillas. Entonces nos metemos en la ducha y mientras nos estamos enjabonando... meamos ¿Es higiénico? No, pero nos gusta. Además esto tiene su explicación, los tíos meamos para marcar territorio, como los perros, y para demostrar que aunque nos duchemos, no nos estamos afeminando.
Cuando salimos de la ducha nos miramos en el espejo el champiñón, para ver cómo ha encogido, y piensas en lo que deben de pensar tus compañeros cuando te duchas en el gimnasio. Así es que te la tocas un poquito hasta que se recupera, buscas a tu chica y le vuelves a hacer "el elefante". Como ya se ha puesto las lentillas, te contesta: - ¿Pero tú estás tonto o qué? ¿Te quieres dar prisa?
Y para hacerle caso, agarras los gayumbos del día anterior, te los pones y sales corriendo del cuarto de baño. ¿Es higiénico? No, pero nos gusta.

|
| October 16
|
|
Buenas noches, quiero haceros una confesión:
Igual que algunas mujeres fingen el orgasmo... Yo finjo que me gusta el fútbol... Es que a mis amigos les encanta, así es que cuando estoy con ellos, hago como que disfruto... Aunque, sinceramente, no me entero de nada... ¿Que ellos gritan? Yo grito... ¿Que se excitan? Pues me excito. Y si meten gol, me desmadro... Igual que cuando se finge el orgasmo.
Y es que algunos parece que disfrutan más con el fútbol que con el sexo. Tú les oyes y están: "Métela, métela... Así, así, sigue, sigue... ¡Aguantaa! Uyyyyyy...". Así es que pensé... "Si esto es mejor que el sexo, yo lo tengo que probar...". Y decidí hacerme futbolero. Pero no es tan fácil. Por ejemplo, no hay ningún libro que te enseñe a entender el Marca... A ver donde pone que Osasuna no es una ciudad... Y que un "interior izquierda" y un "exterior derecha" no son pisos. O que un extremo derecha no es un facha...
Visto lo visto, llamé a mi amigo y le dije: "Felipe... finjo los goles... Quiero sentir lo que tú sientes...". Y Felipe me dijo: "lo sentirás, te voy a llevar a un partido que vas a flipar". Y me llevó a la final de la Champions League:
Lo primero que me llamó la atención es que si eres futbolero puedes aparcar donde te salga de los cojones: "Oye, Felipe, que estamos en un paso de cebra, tapando una boca de riego y en la salida de emergencia del campo... ¿Y si viene la grúa?". "¿La grúa? Ahí la tienes, atravesada tapando la salida de ambulancias del hospital".
Otra cosa que puedes hacer si eres futbolero es vestirte de mamarracho... Tú vas al fútbol y a nadie le llama atención que te pongas unos cuernos de vikingo, o que te pintes la cara como Braveheart... Incluso puedes ponerte ropa de invierno en verano. ¿Que no? Los futboleros son las únicas personas, aparte de Umbral, que van con bufanda todo el año.
Entonces mi amigo me dijo: "Ahora vamos a ver la llegada de los jugadores, ya verás qué alucine...". efectivamente, aluciné. Vamos a ver: sí estos tíos ganan miles de millones... ¿Por qué coño van en autobús? Joder, yo creo que como mínimo se podrían pillar un taxi, ¿no? Esto sólo pasa en el fútbol, dile tu a Julio Iglesias que vaya en bus y verás dónde te manda...
Cuando entré al estadio, me sentí como en un karaoke gigantesco, porque allí no paran de cantar. Sus canciones favoritas son dos:
Una que dice: [sin cantar] OE [pausa], OE, OE, OÉ [pausa], OE [pausa], OÉ".
Y luego hay otra que dice: [entonándola] "EEEOOO, EEEOOO...". [Pausa] Que yo pensé: "No se puede decir más en menos...". Y de repente empezaron: "Hola fondo Norte... Hola fondo Sur". Y dije: "Ésta me la sé...". "Pasó usted ya por casa, por su casa yo pasé...". Y se quedaron todos mirándome, y les dije: "¿Qué pasa? ¿Que os jode que me la sepa?
Pero lo que más me sorprendió fue cuando cantaron el himno, yo no sabía que el del Real Madrid es un himno musulmán: "Aláh Madrid, Aláh Madrid... Aláh Madrid, Aláh Madrid, Aláh Madrid...".
En ese momento mi amigo Felipe me dijo: "Tío, va a empezar el partido ya, te vas a cagar...". Y empezaron todos a tirar rollos de papel higiénico al campo, que dije "Coño, esto va en serio...". Y entonces salieron los jugadores y yo seguía sin entender nada: cuarenta cámaras alrededor del campo, transmisión vía satélite, pantalla gigante y marcador Jumbotrón... ¿Y cómo deciden quién saca? ¡Tirando un duro al aire! ¡Coño, por lo menos que tiren un euro!
Cuando miré a mi alrededor me di cuenta de que todo el mundo estaba con los cascos puestos... "Pero Felipe, ¿para eso te gastas diez mil pelas, para escuchar la radio?". Y Felipe: "La radio es fundamental, escucha, escucha...". Y me puso los cascos: "Penetración por banda derecha, se acerca al borde del area, centro a la ollaaaaa... ¡Jamónnnn Guijuelo... qué jamónnn! El cuero que se escapa a la izquierda de la defensa, toca Figo, Figo, Figo, Figo, Figo, Figo... ¡Sí señor... un señooor Farias! Pi, pi, pi, pi... ¡Goooool!". Y tú: - "Pero bueno, Felipe, ¿quién ha marcado, Figo o Farias?". - "Pero, tío, ¿cómo va a marcar Farias?". Y dices: - "Joer, ya he metido la pata otra vez.... Ha debido de marcar Guijuelo".
Y a partir del gol se montó una... Ya no me enteré de nada más... Empezaron a mover banderas, a sonar bocinas, que acojonan, ¿eh? Parece que se te viene un barco encima... Y de repente se me abrazó un señor que no conocía de nada, me dio un puro y empezó a gritarme en la oreja... "¡Campeones, campeones, OE, OE, OE...". Y ya no me soltó... ¡Pero que me daba besos y todo...! Y de pronto empezó todo el mundo: "¡A la fuente, a la fuente!".
Y a la que me di cuenta estaba dentro del agua, de la mano del señor del puro, que parecíamos Los del Río... Intentando subir a un león de La Cibeles... Y cuando estoy arriba veo un montón de tíos a caballo que venían hacia mí... Y digo: "¡Qué bonito! ¡Qué espectáculo! ¡Ahora entiendo esto del fútbol!". Y yo, para seguir la juerga, como ya me sabía la canción empecé: "¡Eh, los del caballo! ¡OE, OE, OE, OE...!".
En la boca. La primera me la dieron en la boca... Y luego ya donde pillaron... Que me bajé de la fuente y le dije al del puro... "Oye, tú haz lo que quieras, yo me voy a mi casa...". Y el tío me dijo "Vale, pero mañana paso a las diez a buscarte, que hay que llevarle la copa a la Virgen...".
Saben lo que les digo... Que ahora que soy un experto, el fútbol me gusta menos que antes. Buenas noches.

|
| October 06
|
|
Dicen que los españoles hacemos poco el amor. Pues imagínense si encima descontásemos todas las veces que lo hemos hecho con quien no debíamos y después nos hemos arrepentido... Seguro que ahora se están acordando de alguien. Sí, sí, qué risa... Pero piensen que hay gente que ahora se están acordando de ustedes.
La causa principal por la que acabas acostándote con alguien que no te conviene es... el alcohol. Todo empieza cuando una noche te vas de fiesta, te tomas unas copas... y de repente empiezas a acordarte sin venir a cuento de un ex... Y te dices: "No pienso enrollarme nunca más ningún tío. ¡Los hombres son todos unos cerdos...!" Y esto es lo último que recuerdas. Por la mañana te despiertas, y ves a tu lado durmiendo a un señor calvo con coleta. - Muy bien, calma. A lo mejor esto no es lo que parece. Y efectivamente no es lo que parece. Es peor. En ese momento el tío se da la vuelta y te pregunta: - ¿Dónde están los otros tunos?
La única ventaja es que por lo menos a éste no lo vuelves a ver.
El problema es cuando, en un momento tonto, te enrollas con un amigo. Porque quien tiene un amigo, tendrá un tesoro, pero quien tiene un rollo con un amigo, tiene un marrón. Un día estáis viendo una peli en el sofá, como tantas veces, y de repente sin saber por qué, os quedáis mirando fijamente el uno al otro. Ése es el instante exacto en el que dices: "Vale, aún puedo elegir, ¿Doy el paso y la cago, o me quedo como estoy... y me hincho a chocolate?". Y al final dices: "¡Coño, Anabel, un poco de voluntad! Si cada vez que hay que elegir entre el ejercicio y el chocolate, eliges el chocolate, te vas a poner como una vaca...".
Lo que pasa con estos rollos es que el marrón es de efectos retardados... A la mañana siguiente te arrepientes porque piensas "He perdido a un amigo a cambio sólo de doce orgasmos...", pero aún tienes esperanzas: "Nuestra amistad es superfuerte, no hay quien la hunda". ¡Ya, eso pensó Leonardo di Caprio antes de subirse al Titánic! Y es que un polvo es a la amistad como un iceberg a un barco. En cuanto entra líquido por la grieta... eso se hunde.
Luego hay gente a la que le da por enrollarse con los novios de los demás. Que aquí yo me cabreo: coño, si lo que te pone son los tíos comprometidos, ¡líate con un médico sin fronteras!
Puede que ninguno de ustedes se haya metido nunca en un lío de éstos. Porque no se han emborrachado nunca, no tienen amigos, pero... ¡un compañero de trabajo... tenemos todos! A no ser que seas farero. Y el problema de enrollarte con un compañero es que al día siguiente tienes que disimular las ojeras y el mapa de Australia que llevas en el cuello. Así que te pones la gabardina, unas gafas de sol, y apareces en la oficina disfrazada de Matías Prats, padre.
Bueno, si sólo es un día, logras salir del paso, pero... a veces, volvemos a tropezar con la misma piedra. ¡Es que hay piedras que están muy buenas!
Y si no te interesa que se sepa, porque la piedra está casada... o es cura, tienes que andarte con ojo. Os tenéis que inventar un lenguaje secreto para comunicaros en la oficina. Pero, claro, como ellos son tan poco sutiles, si quieres quedar con él y le dices: - Carlos, hoy a las siete tenemos que repasar el balance... Seguro que él te contesta: - Vale, yo llevo los condones.
Y lo que tiene que ser terrible es enrollarse con el jefe. Aquí lo malo es que si no te satisface en la cama, no lo puedes denunciar a los sindicatos. Y tampoco lo puedes contar a la hora del café... Que allí están todas tus compañeras: "¿Habéis visto cómo marca paquete el jefe de personal?". "¡No es paquete, es una hernia!". "¿Y sabéis que el conserje es eyaculador precoz?". "Pues será lo único que hace rápido...". Y a ti te gustaría soltar: - ¿Pues sabéis que el jefe cuando tiene un orgasmo se pone bizco? Pero te aguantas y te callas... Y en ese momento otra salta: - ¿Sabéis que el jefe tiene sífilis?
Ahora, una cosa os aconsejo, chicas: por muy bien que os caiga, por muy cerca que viva, o por muy borrachas que vayáis, nunca os enrolléis con un príncipe heredero. Sí, porque... tú tienes una noche tonta, te lías con un príncipe, y luego ya no puedes volver a desfilar en ropa interior.

|
| October 02
|
|
Para mí hay una noche que está a la altura de la Nochebuena: la gala de Miss España.
Para empezar, te tomas una cena especial: pizza. Te pones un vestido para la ocasión: la bata… Y, vale, en Nochebuena sale el Rey, pero en Miss España sale Ansón.
El caso es que yo no me lo pierdo ningún año, en mi casa es una fiesta. Siempre que empieza el concurso, tú estás deseando apoyar a la miss de tu ciudad, pero en cuanto la ves dices: - ¡¿Y ésa es la más guapa que tenemos en Cuenca?! ¡Pero si parece un mejillón!
Y enseguida te haces de otro equipo, como en el fútbol. Que tú empiezas la liga apoyando al equipo de tu ciudad pero a los dos partidos o te haces del Barça o te haces del Madrid, como Figo.
Cuando empieza el concurso, lo primero que te sorprende es que cuando les preguntan, todas las chicas dicen la misma frase: “La belleza está en el interior” Claro, ¡por eso salen en bragas! Además, si de verdad la belleza estuviera en el interior, las misses deberían desfilar abiertas en canal. El presentador diría: - Observe cómo filtra el riñón de Miss Murcia… es que da gusto verla… Y ahora Miss Almería nos demuestra como hace la digestión de un huevo duro… ¡Qué maravilla de ovarios los de Miss Albacete!... Una mujer de su tiempo, preparada y decidida que no renuncia a su maternidad…
Pero en vez de eso, para ver qué tienen en el interior, los del jurado les hacen preguntas. Ése es el momento que todos estamos esperando. Así somos de crueles. Y digo yo: si las preguntas son siempre las mismas, ¿por qué no se las estudian? Que cuando les pregunten: ¿Qué es para ti la belleza?” contesten: - Lo que se produce de modo cabal y conforme a los principios estéticos, por imitación de la naturaleza o por intuición del espíritu.
Lo del jurado es otra historia. Es un ejemplo perfecto de cómo distinguir a un gilipollas en una sola pregunta. Sí, porque tú estás posiblemente delante de la tía más buena de España, y lo que le preguntas es: “¿Cuál es el último libro que has leído?” O lo que es peor: “¿Qué sabes de Rusia?”. Ya podrían preguntarles cosas que tengan morbo de verdad. Por ejemplo, después de preguntarles: “¿Tienes pensado hacer cine?” les preguntarían: “¿Y es inevitable?” O después de: “¿Tienes novio?” dirían: “¿Y cuándo vas a dejarle?”
Porque ése es mi personaje favorito de los concursos de misses: el novio de la ganadora, un chavalito con granos al que le preguntan: - ¿No te da miedo que esto influya en vuestra relación? Y él: - No, nuestro amor es muy fuerte, somos novios desde los doce años… Y toda España pensando: “Dos meses, te doy dos meses, chaval”.
Bueno, y por fin llega el momento del fallo del jurado: sale Juan y Medio y dice: - Miss España es… Miss Cuenca. Y tú dices: - ¡Coño, el mejillón! ¿Pero en qué estará pensando Ansón?
Claro, ahora entiendo por qué lo llaman el FALLO del jurado.
El caso es que en cuanto dicen el nombre de la ganadora, la chica tiene que tener muchos reflejos para llorar enseguida… Pero enseguida: tiene que ser oírlo y llorar… a pelo… ¿eh?
Y que llore de felicidad la que gana, vale. ¡¡Pero es que las que pierden también lloran de felicidad!! “¡Qué bien! He perdido… ¡Soy fea! En mi pueblo se van a descojonar de mí… Voy a abrazar a ésta a ver si salgo en la tele!” ¿Se imaginan que en la final de la Champions League los que pierden fueran todos a abrazar al que les ha metido el gol? - ¡¡Gracias tío!! Si no es por ti nos toca bañarnos en la fuente…
A lo mejor las misses lloran de alegría porque se han librado de que les pongan la corona… Porque, vamos a ver: ¿dónde fabrican esas coronas? Si se caen siempre… ¿Tan difícil es? Tú celebras tu cumpleaños en el Burguer King y te dan una corona que no se cae… ¿Treinta años eligiendo a Miss España y a nadie se le ha ocurrido ponerle una gomita? De todas formas, aunque no ganes, siempre te queda ser… Miss Simpatía, Miss Fotogenia, o Miss Pelo Bonito… aunque, para pelo bonito, el de Ansón.

|
| October 01
|
|

Tengo un amigo que es un listo. Veníamos hacia el teatro y el tío me dice: - Aparca aquí, que cabes. - Pero si aquí no cabe… - ¡No va a caber…! Ahí lo meto yo sin maniobra… Venga, salgo yo y te ayudo. Sale el tío y empieza: - Venga dale, dale, dale, dale… ¡¡¡PLONC !!! - Vale, ya está, no le des más… Gira ahora todo, venga, gira, gira, gira… ¡¡¡PLONC!!! - Vale, ahí lo tienes.
Y ahí lo tengo… Sin faro.
Porque todos sabemos lo que es un tonto. Tonto es el que hace tonterías, pero… ¿sabemos lo que es un listo? Porque una cosas es ser listo y otra es ser un lisssto… con acento en la ese: lissssssto…. Si eres listo y te cae una manzana en la cabeza, inventas la ley de la gravedad. Pero si eres un lisssto y te cae la manzana en la cabeza, dices: - ¡Ay! Ya sabía yo que estas manzanas estaban maduras… De otra cosa no sabré, pero de manzanas…
El lisssto está de vuelta de todo sin haber ido. Por ejemplo, sin haber salido de España sabe que en Londres se come mal, que Nueva York está muy caro y que en Rusia hace mucho frío. Tú le dices: - Rusia… Y él: - Menudo frío hace en Rusia… De otra cosa no sabré, pero de Rusia…
Y no sólo eso, también sabe el secreto para acabar con el paro y con la frúa él solito. Y juzgando a las personas es único. Para él, el bueno es tonto, el tranquilo es un huevazos y el educado es maricón. ¿Ha quedado claro lo que es un lisssto? Pues mi amigo Jamfri es un lisssto, con acento en la ese.
A Jamfri le podríamos llamar El Pronósticos. Cuando está en casa sabe cuál es el primer anuncio que va a salir después de la película:
- Ahora va el de Don Limpio… Lo ponen todas las noches… ¡Si lo sabré yo…! Y si no sale dice: - Pues lo habrán cambiado hoy, porque ayer salió. ¡Llevan un desbarajuste…!
Mi amigo Jamfri es tan lisssto que va de excursión a la montaña y para demostrar lo listo que es dice: - Yo voy a subir por aquella cuesta de allí, que se va más rápido. - No, Jamfriii, que se da más vuelta. - ¡Qué se va a dar más vuelta…! De otra cosa no sabré, pero de montañas…
Al final llega tres horas más tarde, arañado, hecho polvo y rojo como un cerdo agridulce… ¡Por lisssto! Y todavía dice: - ¡Joder! No veas lo que os habéis perdido, había unas vistas de puta madre… Me he pasado dos horas y pico viéndolas…
Pero mi amigo Jamfri no es el único lisssto. Hay lissstos por todas partes. Uno de los sitios donde es más fácil reconocerlos es en el coche. Si hay caravana y ves un coche que pasa por el arcén, no falla, ahí dentro va un lisssto. Y la prueba es que cuando pasa por nuestro lado todos decimos: - Mira que lisssto…
Aunque también es fácil reconocerlos cuando van de peatones. El lisssto es el primero que se tira a cruzar nada más que cambia el semáforo. Aunque de vez en cuando se lleva un susto, porque hay otro lisssto en un coche que quiere apurar el semáforo. En estos casos podríamos hacer la siguiente operación matemática: lisssto más lisssto, igual…. ¡a hostia!
Un lisssto siempre tiene respuesta para todo, no hay forma de callarlo. Cuando vas con él a un restaurante: - Jamfri, ¿has reservado? - No, que es miércoles. - ¡No me jodas que no has reservado! - No hay problema, si es miércoles.
Y cuando llegas hay un cartel que pone “Cerrado los miércoles” Bueno, pues aún así replica: - Esto es que han cambiado de dueños… ¡Anda que no he venido yo aquí miércoles…! Ahora, casi mejor que esté cerrado, porque seguro que ahora lo lleva una mafia tailandesa… Que de otra cosa no sabré, pero de tailandesas…
Otra característica del lisssto es que conoce a todo el mundo… - Yo soy muy amigo de Josema, el de Martes y Trece… Pero muy amigo…Vamos, estuve a punto de formar parte del grupo… ¿Quién te crees que le dijo lo de la empanadilla? ¿Y lo del ojo guiñado…? Y no sólo eso… También le dije lo de finstro… Y lo de ¡Que te calles Karmele!... ¡Todo eso es mío! - Pero Jamfri, ¿eso no era de Mariñas? - Ah, ¿pero Mariñas también me copia?... ¡Es la leche, macho!
Está claro que los lissstos son muy peligrosos. Sobre todo cuando todavía no sabes que el listo es un lisssto. Porque si a ti te da un jamacuco, vas al hospital y el que te atiende es el doctor Jamfri, ¿qué? ¡La gente que va a su consulta no lo sabe…!
- Otra cosa no sabré, pero qué pierna hay que cortar y que pierna no…
En fin, amigos, hay que tener mucho cuidado con los lissstos, sobre todo con los que tienen poder sobre nosotros. Porque no sabemos si esos tíos saben lo que hacen. Y se les pueden ocurrir cosas como inventar el euro, que no para de bajar pero nos siguen diciendo que es maravilloso… O las comisiones de los bancos, que te cobran hasta por respirar; vamos, pueden llegar incluso hasta a inventar cabinas telefónicas que te roban las vueltas en la cara y te dicen que eso es lo normal… Y no digo ya del lisssto que se inventó lo del efecto dos mil… Todo el planeta acojonado por si caían los aviones o no se encendía la luz de la nevera el día uno, y luego nada.
¡¡¡Lissstos que sois unos lissstos!!! Porque de otra cosa no sabré, pero de lissstos…

|
| September 29
|
|


Llevo un par de meses sólo en casa. Muy buena vida, solito, sin agobios, que pensarán algunos. Sí, sí, pero también hay que limpiar, ¿eh? Aquí no me puedo escaquear. Entre otras cosas, porque si yo no friego los platos puede ser que mañana tenga que comer en el jarrón, idea que no me atrae mucho.
Cuando un hombre se encuentra en esta tesitura se da cuenta de que la limpieza doméstica es toda una ciencia, con sus postulados, teoremas y demás. Y es todo un reto. ¿Exagerado? Es que no es sólo limpiar, o sea, que no es barrer y listo, ¡hala!, no... es muuuucho más complicado.
Por ejemplo, vamos por orden, que esto es fundamental. Esto es lo que yo he venido a bautizar la propiedad NO conmutativa de la limpieza doméstica, que viene a decir, más o menos, que el orden de los factores SÍ que altera el producto, y mucho. Es que no es lo mismo barrer y pasar la fregona que pasar la fregona y barrer. Nooooo es lo mismoooooo. Lo primero es lo correcto; lo segundo es una verdadera guarrada. Esto ahora puede parecer sencillo y casi todos deberíamos saber (seguro que alguno hasta ni vio la diferencia) que la primera es la forma correcta pero luego la cosa se complica. Retomaremos esta propiedad más adelante.
Ahora centrémonos en lo que es puramente la pelusa. Sí, la pelusa. Esas bolitas con pelo que parece que van a salir corriendo de un momento a otro (por suerte no lo hacen) y que, para algunos, ya forman parte del decorado. Podríamos compararlas con el gato. Bueno.. están ahí, ¿no? No molestan, tampoco dan mucho ruido. Si alguna estorba en un momento determinado, se le da una patada y se manda a otro rincón en que no moleste. Tampoco es tan desagradable, ¿no?. Todo es acostumbrarse, aunque lo suyo es deshacerse de ellas. Pero a lo que íbamos. Yo estoy convencido de que Aristóteles tenía razón y todos se reían de él cuando formuló aquello de la generación espontánea. Vamos a ver: hace dos días, aquí no había nada. No lo había. Y esta mañana, resulta que hay una pelusa del tamaño de una pelota de tenis. ¿Esto... esto de dónde ha salido si no? ¿eh? ¿y aquélla de allí junto al zapato, qué? ¡Joder! Que anoche me puse los zapatos y no recuerdo que estuviera ahí. Esto tiene que ser la generación espontánea de los cojones. Fijo.
Esto ya choca, ¿verdad? Menos mal que uno es de ciencias y de mente abierta y lo puede asimilar. Vale. Vamos a barrer, ¿de acuerdo? Entonces lo ideal es coger la escoba, ¿cierto? ¡Pues no! Primer error. La escoba levanta mucho polvo. Si tenéis una mopa, hacedlo con ello. A mí esto me lo dijo mi hermana, no os creáis que lo sabía. La experiencia es un grado.
Una vez barrida la casa ya estamos confiados. Creemos que todo el monte es orégano y pensamos que esto va a estar chupao. A todo esto, ya la calor (perdonadme el artículo femenino pero es que soy del Sur empieza a apretar. Y digo a apretar por no decir a dar por culo, que queda más feo. Casi 40º ya... porque estamos en Julio y en Sevilla, que esto también cuenta.
Pues venga, a pasar la fregona. Cogemos un cubo de agua y nos disponemos a echarle algo. No sabemos qué. Sólo sabemos que nuestra madre o esposa le echa de una botella un chorreoncito. El qué... ni idea. A ver, a ver... "Don Limpio Baño". Esto no es porque vamos a limpiar el pasillo. "Don Limpio PH Neutro". Esto debe ser. Nos leemos el modo de uso del limpiador (¡qué lamentable!) y añadimos la dosis indicada. Pim pam, pim pam, pim pam, venga a limpiar los cuartos, venga a sudar, ahora limpiando el cuarto reparas en que no has barrido aquella esquina que, por cierto, tiene más pelusa que ninguna (véase Leyes de Murphy)...
Bueno, a por el baño. ¡Schhht! ¡Quieto ahí! No vamos a limpiar el suelo antes que la bañera, el water y el lavabo, ¿no? Pues eso. Coge otro cubo, un trapito y a echarle "algo" al agua. "Don Limpio Baño". No hay duda. Por si acaso te lees la etiqueta de los productos de nuevo. "Don Limpio PH Neutro [...] Para superficies delicadas: parquet, mármol, cerámica..." ¡Coño! A ver si nos aclaramos: esto es el baño. Hasta ahí, bien. Pero es que el water y la bañera son de cerámica y la encimera del lavabo es de mármol, ¡hossssstia yaaa! Pos nada, nene, a usar los dos productos (y dos cubos/recipientes con agua). Ahora vamos a retomar la propiedad no conmutativa de la limpieza doméstica, de la que he hablado más arriba. Cojo y friego el lavabo. Como la patena lo dejé. El water, igual. Y por último la bañera. Todo impecable. Bueno, me dispongo a escurrir y limpiar los trapos. Pero espera... ¡leche, que el lavabo ya está limpio! Y, ahora que lo pienso, ¿dónte tiro el agua del cubo si también he fregado ya el water? Me cago en... otro error, otro error... Así se aprende, no os creáis, a base de chocazos. Ya sé para la próxima vez que la bañera va primero, el water segundo y el lavabo lo último. El orden de los factores SÍ que altera el producto, y mucho. Pero no acaba ahí la cosa. Aunque hayamos seguido este orden, ahora queda limpiar el suelo del baño y, de nuevo, ¿¿dónde tiras el agua?? Pues en el water... que se supone que está limpio porque si no es así, entonces ¿¿qué coño haces fregando el suelo cuando luego vas a salpicarlo al fregar el water?? Yo me he quedao aquí. Actualmente estoy investigando cómo hacerlo sin manchar el water o buscar vías alternativas.
Total, que esto es todo un reto. Muy difícil, mucho. Menos mal que cuando uno acaba la dura jornada, siente la satisfacción del deber cumplido, que se llama, y se siente orgulloso. Aunque fijo que algo has hecho mal. No sé qué pero algo seguro. Telefoneo a mi hermana para comentarle mi heroica hazaña y, de paso, vacilar un rato:
- Hola. Tía, hoy le he dao a esto un "flete" impresionante: he barrido, pasado la fregona, limpiado el baño, los poyetes... - ¿Habrás limpiado el polvo antes de pasar la fregona, no? - ...¿perdón?
Ya os digo... Menos mal que sólo las cincuenta primeras veces es duro, luego ya te haces a la rutina. Que os sea leve.
P.D.: Mamá, por favor, si lees esto... vuelve ya.

|
| September 23
|
|
Qué guay! ¡Mola que la gente vaya al teatro! Lo peor es que cuando sales… ¡a ver qué haces! Con la manía que les ha entrado a los alcaldes de cerrar pronto los garitos, no sabes dónde meterte. Claro que yo controlo la noche. Sé donde hay que ir para encontrar marcha heavy: A las salas de urgencias de los hospitales. ¡Muy fuerte! ¡Joé, qué ambiente… eso es el mejor after hours que existe!
Lo primero que te encuentras, nada más entrar, es que allí cada uno va a su bola. Fundamentalmente para sentirse a gusto en cualquier sitio. Uno llega allí con su madre doblada porque le ha arreado un cólico de riñón y la gente pasa de todo… ni puto caso… Ves a un tipo con bata blanca: - Oiga, mire, mi madre que… - Siéntese allí un momentito, que enseguida le llaman.
¿Por qué piensan que allí sentada le va a doler menos que en casa? ¿Es que meten calmantes en los conductos de ventilación?
Así que nada, aparcas a la vieja, que está hecha un cuatro, y te pones a mirar a la basca. ¡Buah, qué ambiente! ¡Selecto! ¡Y cómo van vestidos! ¡Supercómodos! En pijama y con la chaquetilla del chándal; en batín, desnudos y encima una manta… Que tú dices: “¡Joder, para un día que salen, qué poco se maquean! ¿No?” Pero bueno, que no te obliguen a ir de etiqueta ya es un punto…
Enseguida se empieza a llenar aquello: ¡atención!.
Llega una familia con un niño que se ha tragado la llave del aparador de la abuela. Mola porque ves que toda la familia ha salido junta de marcha: está el niño, la llave, la madre, el padre, la suegra, el abuelo, la chacha, y no se han llevado el aparador porque no cabía en el monovolumen… Y todos gritando a la vez… Y el médico no sabe ni lo que pasa, ni quién es el enfermo… ni le importa. Setecientos tíos montando bulla… ¡Y luego dicen que cierran los garitos por el ruido! Pues menudo escándalo hay en urgencias. En el cartel de “Se ruega silencio” en vez de a una enfermera de los tiempos de Marisol con el índice sobre los labios… deberían poner a un celador con cara de mala hostia y guantes de boxeo. Sí, sí, como esos porteros de garitos que no te dejan pasarte de la raya…
Y luego, que no te hacen ni caso, aunque parezcas sacado de Impacto TV. Ya puedes entrar con el ojo en la mano y acercarte a la supervisora: - Disculpe señorita, mire… - Sí, sí… siéntese ahí un momentito que enseguida le llaman. Por si te has perdido algo, siempre hay otro que lo transmite por teléfono: - No, todavía no lo han visto… sí, el brazo cada vez está más morado, pero peor está el del ojo, ¡si lo vierais…! Que no, que no echas de menos nada los garitos.
Hasta el ganado se parece. Por ejemplo: hay un tío que no se mueve para nada. Claro, en el pafeto piensas: “¡Jodé, qué pedo lleva ese!” pero aquí dices: “¡Joder, ese tío no se mueve” ¡Que está fiambre! ¡Está muerto…!” - ¡Enfermera, este señor se ha muerto! - Que se espere ahí, que ya le llamarán.
¿A que en las discotecas siempre te encuentras con el típico que dice: “Oiga, es que conozco al del guardarropa, paso un momento a saludar…” Pues aquí igual. - Oiga, usted no sabe con quien está hablando, mi abuelo fundó la Cruz Roja y mi vecino es el ministro de Sanidad… ¡Quiero hablar con el inspector! Sí… Sí… - Siéntese, siéntese ahí un momentito que enseguida le llaman.
Allí no se hacen distinciones. Y además la peña está unida. Si el tío intenta colarse protesta hasta el muerto… A todo esto, tu madre retorciéndose con el cólico. - ¡Ay, qué doloooooooor! - Oiga, ¿no le pueden dar a mi madre algo para el dolor? ¡Sí, sí, ya sé, que nos sentemos aquí un momentito que enseguida nos llaman!
Y el caso es que yo ya… lo siento por mi madre, pero casi prefiero que no llamen, porque conforme avanza la noche hay más ambiente. Hasta se organizan concursos, como en los garitos. Pero nada de Miss Camiseta Mojada, no; aquí gana el que tiene la cosa más rara: - Me han sacado la basílica balear. - Pues a mí me duelen las verticales. - Yo tengo un gato enterito con uniforme. - ¿Un gato enterito con uniforme? ¡Luego te enteras de que tiene una gastroenteritis coloniforme!
En las esperas de urgencias siempre hay uno que huele mal y a su lado se queda un asiento vacío. Llegas tú y dices: “¡Huy, qué tontos! ¡Aquí hay un hueco libre! Te sientas, todos te miran… y a los dos minutos te levantas asfixiado y te tienen que poner la bombona de oxígeno.
¡Las sillas de urgencias…! Parecen sacadas de las películas de James Bond. Tienen un muelle que en cuanto dicen tu nombre sales disparado… - Alberto Ruíz… - ¡Yo, yo!
Da igual cómo estés, con el ojo colgando, los dientes en un kleenex… Sabes que tienes una oportunidad, sólo una. Como en las pescaderías: si dicen tu número y no estás, ¡el siguiente!
Eso explica también que el servicio siempre esté libre. Otra ventaja sobre los garitos. Todo el mundo se está meando pero no va nadie por si le llaman… Cuando no puedes más, meas con la puerta abierta. Da lo mismo que la gente te vea porque en urgencias se pierde el pudor. Ya no puedes más, vas… y justo en ese momento… - ¡Amelia Gutiérrez! ¡Mi madre! Sales corriendo con los pantalones en los tobillos, haciendo el pingüino… ¡De verdad que mola! ¡Además, te dan pastillas gratis! ¡De colores! Que como se entere el alcalde, cierra también las urgencias, ya verán…

|
| September 21
|
|

¿Alguna vez han oído decir que cuando estás a punto de morir te pasa toda tu vida por delante? Pues no es el único momento... El otro día mi novia me dijo: - Cariño, no me viene la regla... Y yo les aseguro que en ese momento, todo, ¿eh?, pero el pasado y el futuro... Me vi en una ranchera con cuatro niños yendo al híper. Ya sé que estas cosas pasan... ¡Pero que me pase a mí! ¡A mí!, que cuando me decían: - Paco se ha casado de penalti. Exclamaba: - ¡Será gilipollas! ¡Con la cantidad de cosas que hay para que no te pase esto!
Sin ir más lejos la marcha atrás. Es mi método. Ya sé que me envidian. Yo es que soy partidario de lo natural, naturópata, vamos. Soy el Carlos Sainz de la marcha atrás. Un control, una pericia, una concentración... Lo que pasa es que hace dos semanas iba yo a mi marcha... Suave, suave, haciendo la tabla del diecisiete: "Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro...". ¡Claro!, ¡lo que sea antes que la eyaculación precoz!
Yo tengo una técnica infalible para esto: si veo que voy muy deprisa pienso: "Karmele, Karmele, Karmele..." Y me relajo. Y si veo que la cosa baja pienso: "Claudia Schiffer, Claudia Schiffer, Claudia Schiffer...". Y oye, ¡da gloria verme!
Bueno, como decía, iba yo a mi marcha, diecisiete por una diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro y me llevo tres... Y en el momento clave a ella le dio la tos, y claro, empezó a agitarse y me rompió el ritmo. Yo controlo, ¡pero si ella se pone a improvisar! De todas maneras tiene que ser un retraso. Como mucho se me pudo escapar un espermatozoide, ¡dos todo lo más! ¡También sería casualidad que encontrasen el camino, con la oscuridad que tiene que haber allí!
El caso es que cuando ella te confiesa: "Todavía no me ha venido", te acojonas. Te acojonas tanto que no dices más que tonterías: - A lo mejor te ha venido y no te has dado cuenta. - A lo mejor tú te has vuelto imbécil y tampoco lo sabes. En esas situaciones es cuando se demuestra que los tíos no tenemos ni idea. Nosotros confundimos el método Ogino, con el índice Nikkei: - Oye tú estás segura de que has contado bien los días, mira que este año es bisiesto. - Ya, en febrero, pero es que estamos en octubre. - A lo mejor lo llevas arrastrando desde entonces. - A ti sí que te arrastraban los huevos, que te da todo igual. - Huy, qué borde estás. ¡Eso es que te va a venir!
Pero no le viene. Y tu vida cambia. Por la calle no ves más que embarazadas. Bueno, te cambia hasta el humor. Antes, cuando salían en televisión anuncios de compresas, hacías bromas. Ahora no. Ahora se hace un silencio en el salón, una tensión, un mal rollo... Sólo se oye: "Tun, tun, tun, tun, tun, tun, tun... uuuu iiii... ¿A qué huelen las nubes...?". ¿A qué huelen las nubes? ¡A Dodotis!
Estás tan nervioso que no puedes ni trabajar. La llamas cada cinco minutos: - ¿Ya? - ¡No! Y deja de llamar que me pones nerviosa.
Así es que te metes en Internet a buscar información. "A ver, regla punto com". Y te sale la Cofradía de la Virgen de la Regla con Rocío Jurado a la cabeza. "No, vamos a probar otra cosa... Retraso punto es". Y te sale Iberia. "Joder, cada vez vamos peor...". Y cuando desesperado pones "Penalti punto com" y te sale José María García... lo dejas. Y es que en Internet no se navega, se naufraga, porque nunca encuentras nada. Y la vuelves a llamar: - ¿Ya? - Que noooo, pesao.
Así es que te compras la revista "Ragazza", que has visto que viene un artículo que se llama "La regla, tu mejor amiga". "Vaya, por fin algo científico". Y lees: "El estrés y los nervios pueden retrasar la regla". "Pues ya está, voy a tranquilizarla", te dices. Y la llamas: - ¿Dígame? - Ommmmm... - ¿Quién es? - Te pesan los párpados... - Pero tío, ¿tú estás tonto? - Ommmmm... Imagínate una pradera, con pajaritos... pío, pío, pío... "¡Coño, me ha colgado! ¿Así como le va a venir la regla?... Si es que no colabora". Ya no sabes qué hacer.
Cuando llega a casa y llama a la puerta antes de abrirle le dices por el telefonillo: - Cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya? - ¡Quieres abrirme! Cuando entras en casa con el Predictor en la mano, ella brama: - Como salga el circulito, te la corto... ¡Carlos Sainz! Por cierto ¿por qué se llama Predictor el Predictor? ¡Si no predice nada! Cuando sale el circulito ella ya está embarazada! Si fuese Predictor tendría que haberme avisado antes. Yo creo que en vez de Predictor se debería llamar Terminator.
¿Y lo lento que es? En esos diez minutos te acuerdas de todos los circulitos que han marcado tu vida: los ceros de Matemáticas, las albóndigas de la mili, el Círculo de Lectores, el condón que no te pusiste... Llega un momento en que estás tan nervioso que no quieres ni verlo, y te vas al salón a intentar relajarte: "Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro... Ommmm, pío, pío, pío... ¡Karmele, Karmele, Karmele!".
Menos mal que no salió el circulito. Y claro, con la alegría del momento... Nos liamos, nos liamos... Pero después del susto lo hicimos con condón. Porque, según el prospecto, un condón es muy seguro, tiene un 97 por cien de fiabilidad. Así que no hay problema, cuando lleve 97 kikis me lo cambio y ya está.

|
| September 18
|
|
Bueno, paso a adjuntaros la transcripción literal del examen de música de un alumno que no tiene desperdicio. He respetado la ortografía en su forma original. Bueno, aunque penséis que se trata de algo inventado os aseguro que es real, y dispongo del original del examen que da fe de lo que aquí se relata. Prestad especial atención a la última pregunta...
PREGUNTA 1: La orquesta: definicion, esquema de distribución de los instrumentos y criterio de colocación de estos instrumentos. RESPUESTA: La orquesta es cuando se guntan mucha gente que toca, y toca la musica. Los instrumentos se colocan unos delante y otros detras y eso depende del tamaqo, por ejemplo la gaita se coloca siempre delante.
PREGUNTA 2: Características generales de la música barroca RESPUESTA: Creo que ay un despiste en la pregunta, me parece que es la musica marroca. Voy a contestar a esto. La musica marroca es la de los moros de Marruecos que es muy importante porque la tocaban los moros cuando ivan a las batallas de conquista.
PREGUNTA 3: Beethoven RESPUESTA: Este era un seqor sordo que compuso la letra de Miguel Rios o sea el Hino de la Alegria. Pero cuando la izo no era de rocks. Daba muchos conciertos en la epoca de Franco y hizo tambien "Para Luisa" que no tiene paranjon en la historia de la musica.
PREGUNTA 4: Vocabulario musical. Define...
- barítono: es el que lleba la barita o sea el que dirije a los otros.
- tenor: es un cantante como Placido Domingo.
- soprano: eso no lo se.
- villancico: es lo que se canta en Navidad cerca del arbol.
- sinfonía: es lo que tocan las orquestas.
- movimiento adagio: eso no lo trae mi libro.
- movimiento allegro: que lo cantan los musicos cuando o sea estan contentos.
PREGUNTA 5: Brevemente comenta las características musicales de tu grupo/cantante/compositor favorito. RESPUESTA: Ami me gusta mucho toda la musica tanto asi la vieja y la de haora. Ejemplo: de la vieja Carminha Furada, Maller y Faya que era espaqol, de los nuevos me gusta Mecano, Metallica, Siniestro Total, los Burros, los Dire Straits, Allatola no me toques la pirola (con perdon) y otros muchos en jeneral. Fin.

|
| September 14
|
|

Querido hijo:
Te escribo estas líneas para que sepas que estoy viva. Te escribo lentamente porque sé que no sabes leer deprisa. Si recibes esta carta es porque te llegó, si no avísame y te la mando de nuevo.
Tu padre consiguió un trabajo muy bueno; tiene 500 personas bajo su poder. Cuida el cementerio del pueblo. No vas a reconocer la casa cuando vengas, porque nos mudamos. La nueva casa tiene una lavadora que no funciona bien: la semana pasada puse cuatro camisas, tiré de la cadena y todavía no las he vuelto a ver.
A tu tía Rosa le pasa al revés que a mí: ella cuando toma café no puede dormir; en cambio yo, cuando duermo no puedo tomar café. Finalmente enterramos a tu abuelo, encontramos el cadáver ahora con todo esto de la mudanza. Estaba en el armario, desde ese día que ganó jugando al escondite.
Lamento decirte, hijo, que la semana pasada tu padrino se ahogó en la destilería en un tanque de brandy. Varios hombres trataron de salvarlo pero luchó valientemente contra ellos. Tardaron tres días en apagar el fuego cuando lo cremamos.
Hoy tu hermana Julita tuvo un hijo, pero como todavía no sé si es nena o nene, no sé si llamarte tía o tío. Quien hace mucho que no aparece es tu tío Venancio, que murió totalmente el año pasado.
Tu hermano José cerró el coche con seguro y dejó las llaves dentro. Tuvo que volver a casa para buscar el duplicado y poder así sacarnos a todos. El clima no es tan malo; la semana pasada sólo llovió dos veces; la primera vez por tres días y la segunda por cuatro días.
La chaqueta que querías, tu tío Pepe dijo que si la mandábamos con los botones puestos, pesaría demasiado y el envío seria muy costoso, así que le quitamos los botones y los pusimos en el bolsillo.
Todos te extrañamos mucho, pero mucho más desde que te fuiste. Tienes que escribirnos contándonos cómo te va con tu nueva novia extranjera; no sabes cómo nos pusimos de contentos cuando nos enteramos que estabas en cama con Hepatitis, ¿es acaso griega? Pues no nos lo aclaraste aún.
Esta carta te la mando por Juanelo, que va mañana por ahí. A propósito, ¿puedes buscarlo al aeropuerto? Bueno, hijo, no escribo el remitente porque no sé la dirección nueva. La última familia que vivió en esta casa se llevó los números para no tener que cambiar la dirección.
Tu madre que te ama, YO
PD: Te iba a mandar un euro, pero ya cerré el sobre.

|
| September 12
|
|

Un amigo mío se fue a Madrid sabiendo que su novia necesitaba unas gafas para la vista y, encontrando la ocasión de comprarle unas muy bonitas y baratas, entró en una óptica.
Después de ver unas cuantas, se decidió y le compró unas. La dependienta se las envolvió y pagó la cuenta pero, al marcharse, en lugar de coger la caja con las gafas, cogió otra muy parecida que había al lado y que contenía unas bragas que, seguramente, alguna clienta de las que había en la óptica se acababa de comprar. Mi amigo no se dio cuenta de la equivocación, se fue directamente a correos y le envió la caja a su novia, junto con una carta. La novia recibió el paquete y se quedó extrañada del contenido, así que leyó la carta que decía:
"Querida Marta:
Espero que te guste el regalo que te envío, sobre todo por la falta que te hacen, ya que llevas mucho tiempo con las otras que tenías y éstas son cosas que se deben cambiar de vez en cuando.
Espero también haber acertado en el modelo. La dependienta me dijo que era la última moda y me enseñó las suyas, que eran iguales. Entoces yo, para ver si eran ligeras, cogí y me las probé allí mismo. No sabes como se rió la dependienta, porque esos modelos femeninos en los hombres quedan muy graciosos y más a mí, que sabes que tengo unos rasgos muy alargados.
Una chica que había allí me las pidió, se quitó las suyas y se las puso para que yo pudiera ver el efecto que hacían. Las vi estupendas, me decidí y las compré.
Póntelas y enséñalas a tus padres, a tus hermanos y en fin, a todo el mundo, a ver qué dicen. Al principio te sentirás muy rara, acostumbrada a ir con las viejas y más ahora que has estado un tiempo sin llevar ningunas. Póntelas para ir a la calle y todo el mundo va a notar que las tienes.
Si te están muy pequeñas me lo dices, que si no te van a dejar señal cuando te las quites. Ten cuidado también de que no te estén grandes, no sea que vayas andando y se te caigan. Llévalas con cuidado y, sobre todo, no vayas a dejártelas por ahí y las pierdas, que tienes la costumbre de llevarlas en la mano para que todos vean tus encantos. En fin, para que te voy a decir nada más, estoy deseando vértelas puestas.
Creo que este es el mejor regalo que podía hacerte. Un beso... Manuel."

|
| September 11
|
|
Desde que las insignias se llaman pins, los maricones gays, las comidas frias lunchs, y los repartos de cine castings, este pais no es el mismo. Ahora es mucho mas moderno.
Durante muchos años, los españoles estuvimos hablando en prosa sin enterarnos. Y, lo que es todavía peor, sin darnos cuenta siquiera de lo atrasados que estabamos. Los niños leian tebeos en vez de comics, los jovenes hacian fiestas en vez de parties, los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los empresarios hacian negocios en vez de business, las secretarias usaban medias en vez de panties, y los obreros, tan ordinarios, sacaban la fiambrera al mediodia en vez del tupper-ware. Yo, en el colegio, hice aerobic muchas veces, pero en mi ignorancia, creia que hacia gimnasia.
Afortunadamente, todo esto ya ha cambiado. Hoy, España es un pais rico que entra en Maastricht, y a los españoles se nos nota el cambio simplemente cuando hablamos, lo cual es muy importante...
No es lo mismo decir bacon que tocino -aunque tenga igual de grasa-, ni vestibulo que hall, ni inconveniente que handicap. Las cosas, en otro idioma, mejoran mucho y tienen mayor prestancia.
Desde que Nueva York es la capital del mundo, nadie es realmente moderno mientras no diga en ingles un minimo de cien palabras. Desde ese punto de vista, los españoles estamos ya completamente modernizados. Es mas, creo que hoy en el mundo no hay nadie que nos iguale. Porque, mientras en otros paises toman solo del ingles las palabras que no tienen -bien porque sus idiomas son pobres, cosa que no es nuestro caso, bien porque pertenecen a lenguajes de reciente creacion, como el de la economia o el de la informatica-, nosotros, mas generosos, hemos ido mas alla y hemos adoptado incluso las que no nos hacian falta. Lo cual demuestra nuestra apertura y nuestra capacidad para superarnos.
Asi, ahora, por ejemplo, ya no decimos bizcocho, sino plum-cake, que queda mucho mas fino, ni tenemos sentimientos, sinofeelings, que es mucho mas elegante. Y de la misma manera, sacamos tickets, compramos compacts, usamos kleenex, comemos sandwichs, vamos al pub, hacemos rappel y los domingos, cuando salimos al campo -que algunos (los mas modernos) llaman country-, en lugar de acampar como hasta ahora, vivaqueamos o hacemos camping. Y todo ello, ya digo, con la mayor naturalidad y sin darle apenas importancia.
Obviamente, esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han cambiado nuestro aspecto, que ahora es mucho mas moderno y elegante.
Los españoles ya no usan calzoncillos, sino slips, lo que permite marcar paquete con mas soltura que a nuestros padres; y cuando uno se afeita, a continuacion se echa after shave, que deja la cara mucho mas suave y fresca que el tonico. En España la gente ya no corre, hace jogging o footing; ya no estudia, hace masters; ya no aparca, utiliza el parking.
En la oficina, el jefe ya no es el jefe, es el boss, y esta siempre en meetings con la public-relations o va a hacer business junto con su secretaria, o mas bien, asistant. En su maletin de mano, al reves de los de antes, que lo llevaban repleto de papeles y de latas de fabada, lleva tan solo un telefono y un fax-modem por si acaso. La secretaria tampoco le va a la zaga. Aunque seguramente es de Cuenca, hace mailings y trainings y cuando acaba el trabajo va al gimnasio a hacer gim-jazz. Alli se encuentra con todas las de la jet, que vienen de hacerse liftings, y con alguna top-model amante del body-fitness y del yogourt light; y cuando acuden a un cocktail toman bitter y roast-beef que, aunque parezca lo mismo, es mucho mas digestivo y engorda menos que la carne.
En la television, entre tanto, ya nadie hace entrevistas ni presenta, como antes. Ahora hacen interviews y presentan magazines, que dan mucha mas prestancia aunque aparezcan siempre los mismos y con los mismos collares. Si el presentador dice mucho O.K. y se mueve todo el rato, al magazine se le llama show -que es distinto de espectaculo-, y si este es un show heavy, es decir, que tiene carnaza, se le adjetiva de reality para quitarle la cosa cutre que tiene en castellano. Entre medias, por supuesto, ya no nos ponen anuncios, sino spots que, aparte de ser mejores, nos permiten hacer zapping.
El mercado ahora es el marketing; el autoservicio, el self-service; el escalafon, el ranking; el solomillo, steak; y el representante, el manager. Y desde hace algun tiempo, los importantes tambien son vips; los auriculares walkman; los puestos de venta stands; los ejecutivos, yuppies; las niñeras baby-sitters, y los derechos de autor, royalties. Para ser ricos del todo y quitarnos el complejo de pais tercermundista que tuvimos durante algun tiempo y que tanto nos avergonzaba, solo nos queda ya decir siesta (la unica palabra que el español ha exportado al mundo, lo que dice mucho a favor nuestro) con acento americano.
PD: Se han omitido los acentos (of course), porque son una horterada.

|
| September 10
|
|
¡¡Era mi primera vez!! Salí de casa sumamente nerviosa, no sabía como sería aquello. Además, era mi primera vez, sin embargo, ya se lo había prometido y no podía echarme atrás. No debía tener miedo. Al fin y al cabo era yo quien había querido voluntariamente. Cuando llegué a la puerta un escalofrío estremeció todo mi cuerpo.
Luego, al abrir la puerta, tuve que hacer un esfuerzo por controlar el temblor de mis piernas. Entré... y allí estaba él esperándome, sonrió e inmediatamente me tomó por el brazo y me llevó a una habitación muy bonita. Amablemente, me invitó a acostarme y me dijo que me pusiera cómoda, que me relajara... que él estaba acostumbrado a hacerlo y que no me iba doler. Aunque era mi primera vez, él me inspiró bastante confianza y comprendí que no podría encontrar una persona más adecuada para hacer lo que estaba a punto de hacer, dada toda su experiencia. Poco a poco, se fue acercando. Creo que notó mi nerviosismo y trató de tranquilizarme diciéndome que era un verdadero experto y que sabía perfectamente cómo hacerlo, ya que lo había hecho muchas veces y nunca había recibido ninguna queja.
Por fin, cuando mis músculos comenzaron a relajarse, me indicó cuál era la postura más adecuada y, poniéndome la mano en el hombro, continuó diciéndome cosas muy agradables para darme ánimo. Fue en ese momento cuando comencé a sudar. De pronto, la proximidad entre los dos se hizo inminente, sentí la presión de sus manos en mi brazo y el cálido aliento de su boca acercarse a mi rostro.
De repente, me entró algo duro y me estremecí, ya que mi cuerpo no estaba acostumbrado a este tipo de sensaciones y comencé a ponerme muy ansiosa. De pronto, comencé a sentir un dolor insoportable y lancé un grito mientras todo mi ser se estremecía. A medida que transcurrían los minutos el dolor se iba haciendo más y más fuerte y no tardó en empezar a salirme un poquito de sangre. Le supliqué que sacara su instrumento por un momento, porque me estaba doliendo mucho, pero me dijo que no podía dejarme así. Grité angustiada y dolorida hasta que me salieron unas lágrimas.
Inesperadamente, el dolor cesó y mi cuerpo fue recorrido por una indescriptible sensación de bienestar y placer. Entonces, me di cuenta de que todo había acabado y finalmente llegó la hora de marcharme.
Como bien podrán imaginar le agradecí a mi dentista que me hubiese sacado esa muela que tanto me dolía y me despedí pidiéndole disculpas por mi comportamiento tan exagerado. ¡¡¡Muchas gracias Doctor!!!
 |
|
|